Cómo se usa un aceite térmico (y en qué se diferencia de un lubricante)
El aceite térmico es de los productos que más se venden por curiosidad y más se usan mal la primera vez. No tiene ciencia, pero sí tiene dos o tres cosas que conviene saber antes de abrir el frasco, y una que puede salir cara si se ignora.
Actualizada el
Qué es y cómo se activa el calor
Es un aceite de masaje comestible que genera una sensación de calor cuando se sopla sobre la piel. No calienta solo: la reacción se activa con el aire. Si te lo pones y no sientes nada, no está fallando el producto, falta el soplo.
El calor es tibio y agradable, no una quemazón. Sube mientras soplas y baja en cuestión de segundos cuando dejas de hacerlo. La menta es la que se percibe más marcada, porque después del calor deja una sensación fresca por contraste.
Cómo se usa, paso a paso
- Prueba primero en el antebrazo Una gota. Sirve para dos cosas: ver qué tan intensa es la sensación para ti y descartar que la piel te reaccione al producto.
- Empieza con poco Una o dos gotas cubren bastante. Es aceite: rinde más de lo que parece y el exceso solo deja la piel pegajosa.
- Extiende con la mano, no con la boca Repártelo sobre la zona con un masaje normal, y hasta entonces sopla. Si soplas antes de extenderlo, el calor se concentra en un solo punto.
- Zonas de piel, no mucosas Espalda, cuello, pecho, abdomen, muslos. Es comestible y seguro sobre la piel, pero no está formulado para uso interno.
El error que sí importa: no es lubricante
Esta es la parte que vale la pena leer aunque te saltes el resto. El aceite térmico es para masaje y juego externo. No sustituye al lubricante íntimo y, sobre todo, los aceites en general degradan el látex.
Traducido: si vas a usar condón, el aceite y el condón no se llevan. El aceite debilita el material y aumenta el riesgo de ruptura. Si en la misma ocasión quieres las dos cosas, usa el aceite antes y en otra zona, y para lo demás un lubricante de base agua, que sí es compatible con látex y con juguetes de cualquier material.
Cómo se quita y cómo se guarda
Sale con agua tibia y jabón, como cualquier aceite corporal. En sábanas puede dejar marca si se derrama, así que conviene tener una toalla a la mano —consejo poco romántico, pero práctico.
Guárdalo cerrado, lejos del sol y a temperatura ambiente. Cada frasco trae su caducidad impresa; una vez abierto, lo normal es usarlo dentro del año.