Devoluciones y garantía
Preferimos decírtelo claro antes de que pagues, no en la letra chica después: en productos íntimos no hay devolución por arrepentimiento. Lo que sí hacemos es responder cuando el error es nuestro, y ayudarte a elegir bien para que no llegue a pasar.
Por higiene, no hay devoluciones
Ningún producto de contacto íntimo se acepta de vuelta una vez entregado, esté abierto o no. No es una política cómoda para nosotros: es la única forma de garantizarle a la siguiente persona que lo que recibe nunca estuvo en otra casa.
Si llega dañado o no es lo que pediste, respondemos
Eso no es una devolución, es un error nuestro. Escríbenos por WhatsApp el mismo día que recibas el paquete, con foto de lo que llegó, y lo resolvemos: reposición del producto o el ajuste que corresponda.
Por eso insistimos en preguntar antes
Como no hay vuelta atrás, la asesoría previa no es un adorno. Escríbenos antes de comprar y pregunta lo que sea: qué material es, qué tamaño, con qué lubricante se usa, si hace ruido. Contesta una persona y no cobramos por preguntar.
Lencería: revisa la talla antes
Es donde más se equivoca la gente, porque el ajuste de lencería no corresponde a la talla de ropa de calle. Cada pieza trae su guía de tallas; si es regalo y no la sabes, mándanos una referencia por WhatsApp y te ayudamos a acertar.
Por qué esta política y no otra
Un producto de contacto íntimo que sale y regresa ya no puede volver a venderse como nuevo, por mucho que se vea intacto. Aceptar devoluciones significaría, tarde o temprano, mandarle a alguien algo que ya estuvo en otra casa sin que lo sepa. No estamos dispuestos a eso, y sospechamos que tú tampoco cuando te toque ser quien recibe.
La contrapartida justa es que la asesoría previa sea de verdad. Por eso cada producto lleva ficha técnica con material, medidas y modo de uso, por eso publicamos guías de compra, y por eso contesta una persona por WhatsApp que te dice si algo no te conviene aunque nos deje sin la venta.