Cómo elegir lencería: tallas, telas y qué pedir si es regalo
La lencería es lo que más se devuelve en cualquier tienda del mundo, y el motivo casi nunca es el gusto: es la talla. Como aquí no hay cambios por higiene, esta guía existe para que aciertes a la primera.
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Tu talla de lencería no es tu talla de ropa
Es el error que se repite siempre. El ajuste de lencería se calcula distinto, las tallas vienen de fabricantes que no siguen el estándar de ropa de calle, y una misma persona puede ser chica en una pieza y mediana en otra.
Guíate por la tabla de medidas de cada pieza —busto, cintura, cadera en centímetros—, no por la letra. Si tus medidas caen entre dos tallas, sube: una pieza ligeramente holgada se ve bien, una apretada no se usa.
Qué tipo elegir según para qué
- Conjunto de dos piezas Lo más versátil y lo más fácil de acertar en talla, porque cada pieza se ajusta por su lado. Buena primera compra.
- Baby doll Suelto de la cintura para abajo, así que perdona bastante en talla. De los más agradecidos si no estás segura de las medidas.
- Body o teddy De una sola pieza, muy favorecedor y el menos perdonador: aquí la talla importa de verdad, porque ajusta de hombros a cadera.
- Portaligas y accesorios Casi siempre ajustables. Si vas a regalar y no sabes medidas, es la apuesta más segura.
Las telas cambian más de lo que parece
El encaje se ve bien pero cede poco: la talla tiene que ser la correcta. La malla y el elastano estiran y perdonan varios centímetros. El satén no estira nada y marca todo, así que exige medidas exactas.
Si es tu primera compra y dudas, busca algo con elastano en la composición: es lo que hace que una pieza quede bien en un rango de cuerpos y no en uno solo.
Si es regalo y no sabes la talla
- Mira una prenda que ya tenga La etiqueta de un sostén o de un conjunto que use es el dato más confiable que puedes conseguir sin preguntar.
- Elige piezas ajustables Baby doll, portaligas o conjuntos con tirantes graduables perdonan mucho más que un body.
- Escríbenos antes de comprar Dinos qué sabes de la talla, aunque sea una referencia, y te decimos qué pieza es la más segura. Preferimos ayudarte a acertar que venderte algo que no se va a usar.
Por qué no hay cambios
Por higiene: una prenda íntima que sale y regresa no puede volver a venderse como nueva, aunque se vea intacta. Aceptar cambios significaría, tarde o temprano, mandarle a alguien algo que ya estuvo en otra casa.
La contrapartida justa es que te ayudemos a elegir bien antes. Cada pieza trae su guía de medidas, y si escribes por WhatsApp te orientamos sin compromiso. Está explicado completo en la página de devoluciones.